The Promised Neverland no es solo ficción, es la triste realidad

La serie de manga y anime The Promised Neverland, se ha vuelto muy conocida debido a su enganchante argumento, en el que los protagonistas se dan cuenta de que toda su vida hasta el momento era una mentira. Además, este thriller psicológico está repleto de misterio.

Este argumento de la serie no solo es ficción, sino que en la vida real y en la actualidad hay seres vivos que están pasando por la misma situación que los protagonistas: los animales.

Emma, Norman y Ray son tres huérfanos que viven felices en el idílico orfanato Grace Field House, esperando el momento en el que se les asignará una familia adoptiva. Todo cambia cuando descubren accidentalmente la horrorosa realidad de su existencia, así que deciden rebelarse y luchar hasta las últimas consecuencias en una oscura y aterradora aventura. Pero su tiempo se acaba…

Los tres protagonistas descubren que dónde ellos viven no es un orfanato, sino que es una granja a la que se le llama granja premium. En dicho orfanato tienen tiempo libre, en el que pueden jugar al aire libre y con todos los juguetes que quieran, comen comida deliciosa, se lo pasan muy bien… Es decir, que no se pueden quejar de la vida que llevan… Hasta que descubren dónde están en realidad y lo que les pasa a los niños que van a ser “adoptados” por una familia.

Los niños del “orfanato” quieren saber y tienen la ilusión de llegar a descubrir algún día que hay más allá de los muros que delimitan el lugar. El problema es que están allí atrapados, al igual que los animales que se crían en las granjas (aunque en el caso de los animales el modo de vida y en el que les tratan es pésimo).

La “madre” de los niños del “orfanato” les traiciona, ya que es ella la que les entrega a ellos a los demonios que pagan para comérselos. De la misma manera que los granjeros traicionan a los animales bajo su cuidado, tratándolos como máquinas de hacer dinero y como si fuesen seres insignificantes sin ningún tipo de sentimiento.

Los niños están tatuados con diferentes números como forma de identificación, vistos de esta manera como productos en lugar de individuos.

Cuando aún son jóvenes, muchas vacas son marcadas (quemadas con hierros calientes), descornadas (sus cuernos son arrancados, cortados o quemados), y castradas (los testículos de los toros se cortan de sus escrotos), y todo ello sin ningún tipo de analgésicos.

Los protagonistas descubren el cadáver de su amiga Conny en un camión. Esto también les sucede a los animales, ya que tienen que observar cómo matan a sus familiares y a sus amigos.

Independientemente de cómo sean tratados en las granjas o cómo se haga creer que son tratados a través de los anuncios, todos los experimentan muertes terribles en el matadero, siendo sus gargantas cortadas mientras aún están conscientes. Otros de ellos son sumergidos en agua hirviendo, son triturados, electrocutados…

En un episodio y capítulo, los niños descubren que les han implantado dispositivos de rastreo en el oído, cuando uno de ellos se pierde en el bosque y su “madre” mire en reloj de bolsillo y encuentra al niño inmediatamente.

Los animales de las granjas no son rastreados electrónicamente, pero son monitoreados con etiquetas de identificación en sus orejas.

Los niños de The Promised Neverland están siendo criados para ser asesinados y vendidos a los demonios para que consuman su carne. A la hora de matarlos, la calidad de su carne se basa en los resultados de unas pruebas (exámenes) y la edad que tengan. Los niños de 6 años son de calidad normal, mientras que los que tienen 12 son de alta calidad.

Comparativamente, en la vida real, los animales que son criados para ser asesinados para el consumo de su aceren también son sacrificados a edades tempranas. Esto hace que no puedan vivir (si se le puede llamar vida al tiempo que pasan en las granjas y mataderos) ni la mitad del tiempo de su esperanza de vida natural. Mucho de ellos son incluso bebés cuando son asesinados, antes de que sus vidas hayan comenzado realmente.

A la misma vez, los niños con mejores resultados en dichos exámenes son de mejor calidad, ya que una de la partes que más les gusta a los demonios es el cerebro. y cuanto más listo sea un niño, más rico estará su cerebro.

Con los animales pasa lo mismo, ya que los humanos también comen partes de los animales como el cerebro, los hígados, los riñones…

Cuando los tres protagonistas se dan cuenta de que ellos y los otros niños están siendo criados para convertirse en alimento para los demonios, deciden idear un plan para escapar de la granja. El problema es que no saben muy bien cómo hacerlo, y saben que va a ser arriesgado, ya que no saben los que les espera en el mundo exterior, sobrepasando los límites.

Esto no es diferente a los animales que intentan escapar o que llegan ha hacerlo de algunos mataderos o incluso de un camión dónde los transportan, en los que muchos han llegado a saltar en plena carretera. Al igual que los niños humanos en la historia, los animales valoran sus vidas y desean vivir.

Los niños se enfrentarán al mundo exterior, en el que descubrirán que hay más granjas como en la que ellos estaban, y otras que no son granjas premium, por lo que el trato recibido hacia los humanos es horrible. En este caso, imagina saber que tu único propósito en la vida ser asesinado y terminar en el estómago de otra persona, que además está pagando para ello.

Para los animales, somos los demonios que matan a los niños por carne.

Tráiler del anime:

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Ivan

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Creador y escritor de IvanderBlog. Aficionado de los videojuegos, de las series, del cine, de leer, de cocinar y de escuchar música. Vegano: por los animales y el medio ambiente.

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